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Alianza por la Calidad de la Educación

Discurso del Presidente Lic. Felipe Calderón Hinojosa

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 México, D. F., 15 de mayo de 2008.

Versión estenográfica de las palabras del licenciado Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, durante la reunión “Vivir Mejor, Alianza por la Calidad Educativa,” celebrada en el Patio Central de Palacio Nacional. 

Señores gobernadores de la República, muchísimas gracias por su presencia esta mañana en Palacio Nacional; 

Señoras y señores legisladores; 

Maestra Elba Esther Gordillo Morales, Presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; 

Señor Profesor Rafael Ochoa Guzmán, Secretario General de este Sindicato; 

Apreciadas autoridades educativas de los estados de la República; 

Señoras y señores secretarios; 

Distinguidos integrantes del presidium; 

Muy apreciados rectores, directores, maestras y maestros de todo el país; 

Muy apreciadas maestras y maestros galardonados;

Señoras y señores representantes de los sectores social y productivo, muchas gracias por estar aquí esta mañana; 

Muy apreciados padres de familia; 

Amigas y amigos todos:  

Para construir un México ganador es indispensable tener educación de calidad. Por eso el Plan Nacional de Desarrollo establece la transformación educativa del país como un requisito indispensable para que los mexicanos podamos vivir mejor. Los problemas educativos del pasado reciente estuvieron marcados sobre todo por el enorme crecimiento demográfico, particularmente la población en edad escolar básica, lo cual obligó al país a enfrentar y a resolver fundamentalmente el problema de la cobertura. 

Hoy afortunadamente, prácticamente toda niña o todo niño mexicano en edad de cursar primaria puede cursar primaria. Hoy, sin embargo, en un mundo global donde la tecnología, las comunicaciones, el comercio, las inversiones y en consecuencia también las oportunidades de empleo y de superación no reconocen fronteras, hoy en la economía global, en la sociedad global, en la aldea global, hoy el reto está definitivamente en la calidad para que nuestros niños y jóvenes puedan precisamente, no sólo sobrevivir o mal vivir, sino verdaderamente competir y ganar, competir con éxito en este nuevo mundo del Siglo XXI, en el siglo de la información y del conocimiento. 

Es por ello que partiendo de un diagnóstico que reconoce estas realidades, mi gobierno se propuso elevar la calidad de la enseñanza, asegurar que los servicios educativos lleguen a todas las mexicanas y a todos los mexicanos, particularmente a quienes menos tienen, e impulsar el uso de nuevas tecnologías en el aula. 

Con el propósito de alcanzar esos objetivos hemos dialogado desde el primer día, e incluso antes, con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Hemos compartido propósitos y preocupaciones, y más allá de las diferencias ha habido una clara preocupación por el bien del país y un compromiso de poner cada quien de su parte para que en México pueda operarse verdaderamente una… esfuerzos para impulsar una profunda reforma educativa, una reforma que permitiera la construcción de un proyecto nacional, con clara visión de futuro.  Me alegra mucho que el día de hoy estemos dando y estemos dando juntos, con el SNTE, con los padres de familia, con la sociedad mexicana, con los señores gobernadores, un paso adelante. Y me alegra mucho saber que los cinco retos planteados en aquella ocasión hoy se traducen en compromisos concretos en el marco de la Alianza por la Calidad Educativa. 

Este compromiso social, la Alianza, recoge las inquietudes y a la vez es un llamado, una convocatoria, una invitación fraterna a la participación de autoridades estatales, padres de familia, académicos y representantes de los sectores social y productivo para impulsar juntos el cambio educativo que necesita el país. Esta Alianza, que se inscribe en la estrategia de Vivir Mejor para los mexicanos, convoca a la unidad y al trabajo conjunto de todos, nos alienta a construir una política educativa de Estado, donde la política de Estado sea la educación de calidad; una política que tenga, como una verdadera política de Estado, visión de largo plazo y al margen de diferencias, coyunturas o ciclos de gobierno, que ponga claramente la preponderancia del interés nacional sobre los intereses particulares.

Es un ejemplo, como bien ha dicho la maestra Elba Esther Gordillo, que cuando ponemos las coincidencias por encima de las diferencias podemos encontrar el camino para transformar a México.

Con ello los mexicanos demostramos que sabemos estar a la altura de los retos y asumir responsabilidades en un clima de respeto, de diálogo y de entendimiento. Por eso quiero expresar hoy mi pleno reconocimiento al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, a sus integrantes y a su dirigencia, por su disposición para fortalecer y modernizar nuestro sistema educativo. Esta Alianza se sustenta en cinco ejes rectores. El primer eje busca impulsar la modernización integral de los centros escolares, a través de varias vías. Una fundamental, inaplazable también, que es el fortalecimiento de su infraestructura y la actualización de su equipamiento.

Sólo así nos consolidaremos como lugares apropiados para enseñar y aprender. Junto con las autoridades estatales y las comunidades escolares dignificaremos los planteles donde se forjan los ciudadanos del mañana, en especial en las zonas más pobres de nuestro México.  Queremos que no haya ni en las zonas rurales del país, ni en las zonas urbanas escuelas que carezcan de techo o de pizarrón, o de baños adecuados para los niños; escuelas que sean verdaderamente espacio de dignidad y donde se pueda aprender, donde se pueda amar la vida y a la Patria.  De entrada, queremos cubrir lo más urgente, que son las demandas de agua potable, de mobiliario, de electricidad y de drenaje, porque ni un solo niño debe quedarse atrás por espacios inadecuados para aprender. 

El compromiso es que todo estudiante pueda contar en el mediano plazo con un espacio educativo digno y el propósito es que en el curso de esta Administración todas las escuelas de Educación Básica del país tengan las mínimas condiciones para tener una educación a la altura de la dignidad humana. Iniciaremos ya el próximo mes un programa especial en las 30 mil escuelas con menor rendimiento, atendiendo sus necesidades más apremiantes de infraestructura y equipo y ofreciendo un esquema de capacitación a sus profesores. 

También redoblaremos esfuerzos para equipar, en la medida en que el Congreso lo disponga presupuestalmente, las escuelas con tecnologías de vanguardia, a fin de mejorar la calidad y la eficiencia educativa, para que cada vez más alumnos tengan acceso a las tecnologías de información y comunicación. El avance tecnológico a nadie espera, el mundo no espera a México. Tenemos qué subir hoy a nuestros estudiantes al tren de la tecnología y del conocimiento. Cerrar la brecha entre ricos y pobres en el país también implica cerrar la brecha tecnológica, que los que menos tienen puedan tener las mismas oportunidades de acceso al conocimiento y a la información que proporciona el siglo XXI.

El segundo eje promueve la calidad y el mejor desempeño del personal docente. Renovemos los procesos de selección, de capacitación y de entrega de estímulos para asegurar el trabajo y la promoción de los profesores más esforzados y más preparados. Las niñas y los niños de México merecen también los mejores maestros. Un gran paso de esta alianza consiste, como ya se ha dicho aquí, en que a partir de ahora el otorgamiento de nuevas plazas y la ocupación de las vacantes definitivas se realizarán mediante concursos nacionales públicos y sólo habrá promociones por concurso y en función del mérito profesional. 

Estamos decididos a que estos compromisos no se queden en el papel, por eso les anuncio que los primeros concursos públicos se realizarán antes de iniciar el próximo ciclo escolar; creamos un nuevo programa de estímulos para premiar a las mejores maestras y a los mejores maestros, concretamente entregaremos un bono anual a las maestras y los maestros que consigan los mayores avances en el logro educativo de sus alumnos, se trata de que además de su salario, prestaciones y carrera magisterial. 

Las maestras y los maestros que logren elevar la calidad  educativa de su grupo por encima del promedio  nacional serán reconocidos no sólo social sino también económicamente por su esfuerzo y por el gran mérito que significa estar impulsando desde el aula la calidad educativa. A mayor aprendizaje durante el año escolar, a mayor aumento en la evaluación del grupo, es decir, a mayor calidad educativa mayor ingreso para el maestro. Daremos además prioridades, prioridad a la actualización docente en lo que está definiendo el éxito o el fracaso de los jóvenes en el mundo el día de hoy, en matemáticas, en el dominio del idioma, en las ciencias, la historia y lo que es fundamental para México, la formación cívica y ética al lado del conocimiento de la historia. 

Ahí están rezagos que debemos superar y abatir, y de hecho, los próximos cursos de verano de las maestras y maestros se van a programar con base en los resultados de la Prueba Enlace 2008, que en esta ocasión evaluó precisamente el conocimiento de los alumnos en ciencias, además de español y matemáticas. También certificaremos las competencias adquiridas de los maestros; la certificación se realizará una vez que los profesores hayan cubierto los cursos que ofrecerá el Sistema de Educación Superior. Se certificará la competencia laboral en al menos 3 áreas, Tecnologías de la Información, Inglés y Habilidades Docentes. El proceso estará a cargo de un organismo especializado que registrará y certificará las competencias de maestros y directivos. En la tarea conjunta de mejorar la preparación de las profesoras y los profesores de México vamos también en serio. 

El tercer eje, se propone garantizar que los alumnos no abandonen la escuela por motivos socioeconómicos y, por ello, vamos apoyarlos para que puedan estudiar, crecer y desarrollarse en un entorno de certeza, en un entorno saludable y seguro. Reforzaremos los programas de becas para respaldar a los estudiantes de bajos recursos, porque todos los niños de México deben asistir a la escuela sin importar su lugar de origen o el ingreso de sus familias. Daremos un impuso a las acciones de alimentación infantil para posibilitar tengan la fuerza, la energía, la capacidad para aprender sus lecciones; ampliaremos el Programa Escuela Saludable para promover el ejercicio físico, la educación física y combatir la obesidad dentro de la niñez y la juventud. Asimismo, a partir del próximo ciclo escolar, el Programa Escuela Segura ampliará su operación para alcanzar 37 mil planteles, a fin de proteger a nuestros hijos de la violencia, de la delincuencia y de las drogas. El compromiso es cerrarle el paso a la inseguridad, a la delincuencia, para que nuestros niños y jóvenes puedan estudiar más y ellos y sus familias vivir mejor. 

El cuarto eje promueve el desarrollo de las capacidades. Se trata de que los alumnos puedan participar, competir y tener éxito en un mundo que nos compite y nos compite ferozmente. Para lograrlo impulsaremos una profunda reforma de enfoques, asignaturas y contenidos de la educación básica, que aseguren la formación basada en valores y en desarrollo de competencias. Esta reforma articulará el preescolar, la primaria y la secundaria. Así, nuestros jóvenes mexicanos podrán ganar los mejores empleos que hoy les están disputando naciones como Corea, India, China, Rumania, Polonia, Brasil y muchos, muchos otros. 

Y finalmente el quinto eje tiene el objetivo de considerar a la evaluación como un instrumento, como un mecanismo para elevar la calidad educativa. Sabemos que cuando evaluamos a nuestros alumnos estamos evaluando en realidad al gobierno y a su desempeño. Para perfeccionar nuestra política en este sector no sólo debemos conocer el logro de los alumnos, sino también los contrastes que existen dentro del país con las naciones que competimos. El compromiso es completar el Sistema Nacional de Evaluación de la Educación y dar un renovado impulso a la prueba “Enlace”.

A partir de septiembre funcionará un Sistema Nacional de Información de Escuelas, con indicadores relevantes sobre personal docente, matrícula, desempeño educativo, mobiliario, equipo y acervo. Este sistema podrá ser consultado por los padres de familia para que puedan tomar las mejores decisiones educativas junto con sus hijos. 

Amigas y amigos: 

Reitero mi reconocimiento a las maestras y a los maestros de México por esta alianza por al calidad de la educación, Aristóteles escribió que la educación debe ser una y la misma para todos los ciudadanos y el cuidado de ella debe ser asunto de la comunidad. Así será. 

Estoy seguro de que el magisterio hoy, al dar este paso, da una señal clara de que cumplirá la parte que le toca en esta enorme tarea nacional. Sé, amigas y amigos profesores, padres de familia, autoridades educativas, que seremos juzgados no tanto por la suscripción de esta muy importante alianza, sino por el impacto que efectivamente tenga en la calidad de la educación de los mexicanos. 

Yo hago un respetuoso llamado a todos y agradezco también al Sindicato Nacional, a su dirigencia, a los profesores del país para que juntos hagamos realidad los compromisos asumidos, porque sólo así construiremos el sistema educativo moderno, equitativo y  eficiente que demanda nuestro país. Siempre he pensado que la principal riqueza de nuestro México está en su gente, especialmente en sus niños y jóvenes. México es un país joven, esa es su gran fortaleza y ellos necesitan una educación de calidad, no solo para progresar y salir adelante en la vida, sino para poder aprovechar al máximo todo su potencial, porque ese es el potencial de México. Y no tenemos tiempo que perder.

En un mundo que nos compite la transformación de la educación, la revolución educativa, como ha dicho la maestra Gordillo, es una tarea que no admite titubeos ni dilación. Garantizar una formación de excelencia a todos los mexicanos es la mejor vía para igualar las oportunidades, para impulsar el crecimiento económico en un entorno global, para acelerar el desarrollo democrático del país, para que la equidad sea una realidad entre nosotros, para vivir mejor.

Por eso es muy alentador que dos actores importantes del sector, el magisterio y el gobierno federal se hayan puesto de acuerdo. Ahora el resto es hacer realidad los compromisos asumidos. Sé que la sociedad está esperando respuestas y no palabras y buenos propósitos. Necesitamos resultados tangibles y verificables. Por eso instruyo a la Secretaría de Educación que reporte en el Gabinete Social, mes a mes, las acciones y los avances en el marco de esa alianza. 

Por eso los convoco a todos, a las autoridades educativas estatales, a las señoras y a los señores gobernadores, a los presidentes municipales, muy especialmente a los padres de familia, a los académicos, a los investigadores, a los representantes de la sociedad civil, a los empresarios, a los sindicatos y desde luego a las y los estudiantes de México, para que todos participemos y nos sumemos en esta Alianza por la Calidad Educativa. 

Que cada quien ponga tareas que pueda aportar, compromisos que pueda seguir y que nos sumemos todos a las tareas también de seguimiento y de contraloría social que garanticen el cumplimiento de las acciones acordadas. La transformación de México es posible, también lo es y es indispensable la transformación educativa del país.

Ello es crucial para lograr el desarrollo humano sustentable que nos permita vivir mejor, que nos permita construir con esfuerzo, enfrentando los muchos intereses y resistencias, que seguramente habremos de enfrentar y que ya estamos enfrentando, nos permitirá construir un México más libre, un México más seguro, un México más limpio; un México próspero, digno, democrático; un México en pleno desarrollo que esté a la altura de la dignidad de nuestros hijos y de todos los mexicanos que vienen detrás de nosotros. 

Felicidades de nuevo a las maestras y a los maestros en su día. Felicidades a todos por esta Alianza por la Calidad Educativa.

 

Actualizado ( Martes, 28 de Octubre de 2008 19:22 )
 

Discurso Maestra Elba Esther Gordillo

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México, D. F., 15 de mayo de 2008. 

Versión estenográfica de las palabras de la Maestra Elba Esther Gordillo, presidenta del Comité Ejecutivo Nacional  del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, durante la reunión “Vivir Mejor, Alianza por la Calidad Educativa,” celebrada en el Patio Central de Palacio Nacional. 

Licenciado Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos: 

Primero quiero decir que nos honra muchísimo que nos acompañe su señora esposa, es demostración de que educación también es cuestión familiar. 

Bienvenida, muy bienvenida. 

Hace un momento el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, a través de mi persona, le hizo llegar a usted un libro con un compendio de biografías, de maestras y maestros de todo nuestro país y allí hubo una constante: lo más grande de ser maestro es tener el corazón lleno, lleno de amor y de disposición a transformar, es ser atrevido, es ser audaz, es luchar por libertad, democracia, tolerancia, pero es llevar a Médico adentro, muy adentro, para competir en el mundo universal sin complejos, sin rubores, en igualdad de circunstancias. 

Cuando le entregábamos el libro recordábamos un asunto que es fundamental: país que no es capaz de reconocer su ayer no podrá construir el hoy, mucho menos interpretar el mañana. 

Reconozco que en el Siglo XX los gobiernos de la República le dieron a nuestro país instituciones, le dieron cobertura, en todos los rincones de la patria se construyeron escuelas.  

Lo menos que se pudo hacer es hablar hoy que más del 98 por ciento de nuestros educandos tienen educación. Cumplimos con la misión en el Siglo XX: crear hombres institucionales y comprometidos con la estabilidad y la concordia nacional. 

El Siglo XX nos dio lecciones buenas y algunas para corregir. Hoy que nos ha alcanzado el Siglo XXI nos obliga a aceptar que el sistema educativo nacional de México se encuentra en una severa crisis y tenemos que asumir todos la responsabilidad de ver que la educación es tarea de todos.

Por ello, señor Presidente, y no tengo la menor duda que todas mis compañeras y compañeros aquí presentes, que han logrado una medalla y un reconocimiento dado por su mano a nombre de la República, amerita que el espíritu de Altamirano, de los maestros del Siglo XX y los homenajeados aquí nos confronten a los nuevos y a los más nuevos que una servidora a hacer Patria, a hacer Patria y a hacer Patria, educando y educando. 

Compañeros de la medalla Altamirano; compañeros de reconocimiento Altamirano:

Estamos muy orgullosos, su Sindicato está muy honrado de representarles. Gracias, muchas gracias por su esfuerzo. 

Señores secretarios de Estado; señor licenciado Juan Camilo Mouriño, Secretario de Gobernación; licenciado Ernesto Cordero, Secretario de Desarrollo Social, y si me permite, señor Presidente, dar las gracias también al señor Secretario de Hacienda, Carstens, su solidaridad y su comprensión para que sus instrucciones se cumplieran han sido de gran importancia.  

Y señores gobernadores, consciente del marco del federalismo mi respeto, mi reconocimiento, mi gratitud por los convenios ya firmados en cada uno de sus estados donde ya, como en Nuevo León, en Hidalgo, en el Estado de México, en varias de las entidades, Chihuahua mismo, ya estamos echando a andar el programa y ya estamos abriendo escuelas sábados y domingos.  

Gracias, gracias por esa participación. 

Señoras y señores; compañeras y compañeros; señores de los medios de comunicación; compañeros dirigentes, todos; respetados maestras y maestros que reciben la medalla Ignacio Manuel Altamirano y Rafael Ramírez por sus 30 y 50 años de servicio y el reconocimiento Ignacio Manuel Altamirano al mérito de Carrera Magisterial; queridas, queridos maestros; señoras y señores:  

Si la educación de una nación cumple con los requisitos de cobertura, calidad y pertinencia, existen las bases para que el desarrollo social se realice en condiciones de justicia, de libertad, de armonía y de equidad. 

Teniendo esto en claro hemos insistido en que la educación no está a la altura hoy de los retos del país y que la escuela pública ha perdido, lamentablemente, la centralidad en el desarrollo nacional.

Ha sido la escuela pública la portadora del proyecto nacional, la vía expedita para la integración cultural y política y el factor privilegiado de la movilidad social ascendente. Ése es el papel que debe recuperar. 

Por todo ello, asistimos a este evento entusiasmados y reconociendo la voluntad del Presidente de México, que ha decidido impulsar la revolución educativa que el país ha esperado por décadas y que se reflejará en el ingreso, en el empleo y en la calidad de vida de los mexicanos y en su cohesión y armonía social. 

Revolución educativa sustentada en una política de Estado, que involucre los tres niveles de Gobierno, al Congreso federal y a los estatales, a los individuos y a la sociedad organizada, que se trace metas más allá de los periodos de gobierno y que esté dispuesta a cambiar lo que ha dejado de ser útil. 

La educación que se nutre de la historia no puede estar atrapada en ella. La razón de la educación es abrir fronteras, descubrir y crear conocimiento, desconfiar de verdades absolutas e ir al encuentro de la ciencia y del conocimiento.

Una política educativa del Estado que haga intervenir a diversas dependencias de gobierno, a efecto de acercarle programas y recursos que tienen como propósito la formación integral del ser humano.

Sin adecuados servicios de salud, alimentación, infraestructura, cuidado del hábitat, de la vida; en una palabra, de una articulada política de desarrollo social, los alcances en materia educativa serán insuficientes.

Una política educativa de estado que identifique las metas y se comprometa con ellas. El país ya no tiene tiempos de buenos propósitos, porque las acciones en materia educativa deberán ser evaluables y exigibles. 

El elemento central para el cumplimiento de las metas es su correcto financiamiento; sin abandonar el principio constitucional de gratuidad, tenemos qué encontrar la manera de acercarle más recursos y actualizar el federalismo educativo a efecto de distribuir la carga presupuestal de manera más equitativa. 

Mi más amplio reconocimiento a los señores gobernadores, quienes en el marco del federalismo están decididos a impulsar el proyecto educativo más ambicioso de la historia.  Sabemos que hoy ellos son los patrones en educación básica, pero también reconocemos en todos su profunda vocación social. 

Tenemos qué lograr que las escuelas estén siempre abiertas para que los niños mejoren su salud, se alejen de las adicciones, aprecien los valores, hagan pleno uso de su autoestima.  La escuela de tiempo completo debe contribuir a ello ofreciéndoles comida caliente, cuidado y seguridad mientras las madres participan del mercado laboral y programas tutelarios para su formación integral y la apropiación del inglés y del idioma digital.

Las escuelas deben estar siempre abiertas también para los padres de familia, porque ahí podemos combatir a la pobreza; la marginación para que sirvan a quienes quieren capacitarse, a los empresarios que requieren ligar lo laboral con lo formativo y para que la comunidad desarrolle actividades de amplio impacto social. 

A los empresarios les decimos: la escuela está abierta, discutamos currículas, no basta ser universitarios; el paradigma cambia, un trabajo honrado, un buen profesional en cualquier actividad que lo haga con ética y con eficiencia, es un mexicano digno y respetado. 

Resulta urgente emprender una profunda reforma a los planes y programas educativos, a efecto de sustituir el enciclopedismo con contenidos que propician la adquisición de competencias y habilidades. Los principios lógicos para investigar se adquieren, a razonar se enseña, a ser creativo se aprende. Eso es lo que debe hacer la educación nacional.

La formación del maestro debe ser continua y su actualización permanente; el reconocimiento social y laboral del maestro deberá estar ligado a su impacto en la calidad del servicio que presta.

Maestro que trabajo, maestro que sirva a sus niños y su comunidad, mejor salario; maestro que hace como trabaja y no cumple, la sociedad y el salario no puede reconocerse. 

La formación del maestro debe ser continua y su actualización permanente; el reconocimiento social y laboral del maestro deberá estar ligado a su impacto en la calidad del servicio que presta,  mejores escuelas, mejores maestras y maestros, mejores alumnos se traducirán en mejores mexicanos, más progreso, más bienestar y más paz social. 

Señor presidente, siempre hemos afirmado que los maestros y las maestras estamos decididos a elevar la calidad de la educación nacional. 

Hoy lo reiteramos,  a que quienes presten el servicio educativo sean los mejores, seleccionados por examen de oposición; no privilegios en estas burocracias en la SEP ni tampoco de corruptelas en mi propia organización.

Cada quién que quiera adquirir su plaza, que lo haga por examen de oposición. 

Que los maestros sean valorados por su nivel de competencia, estamos comprometidos con usted y con México a flexibilizar las relaciones laborales para lograr la excelencia educativa que México nos reclama, a que la evaluación sea integral y parte sustantiva del proceso educativo. 

Esto queremos aportar en esta gran alianza por la calidad de la educación y el fortalecimiento de la educación pública que hoy iniciamos. 

Esto queremos aportar a esta gran alianza por la calidad de la educación y el fortalecimiento de la escuela pública que hoy iniciamos, conscientes de que esta alianza es una oportunidad irrepetible que podemos hacer triunfar si hacemos lo que nos toca o fracasar si no hacemos lo pertinente.

Una alianza digna de ustedes, mexicanos privilegiados a quienes hoy venimos a celebrar, reconociendo  su enorme aportación en la construcción del México que somos. 

Sabemos, muy queridos maestros y maestras, que la mejor manera de honrarlos es siguiendo su ejemplo de vida, basada en el más firme, austero y decidido cumplimiento del deber.

Señor Presidente: 

Decía Rafael Ramírez: “El maestro que no transforma su comunidad y se deja absorber por ella no es maestro.” Queremos con usted la transformación de nuestro país y el cambio cualitativo del mismo. 

Cuente con nosotros y gracias por la participación de la ciudadana Secretaria de Educación, dos mujeres nos podemos entender, porque lo más importante es la patria.

 

Actualizado ( Martes, 28 de Octubre de 2008 20:57 )